jueves, 26 de marzo de 2009

"Secta"

La nariz del metro.

-"Yo pertenezco a una secta". ¿Cuántos de nosotros afirmaríamos esto sin temor a que nuestro interlocutor frunza el ceño y nos mire como a un bicho raro y hasta peligroso?.

Hay palabras que están malditas sin ninguna razón lógica, simplemente porque las asociamos a asuntos tenebrosos a fuerza de ser oídas relacionadas con éstos.

Si un grupo sectario de cualquier religión o ideología promulga consignas y actitudes que no van de acuerdo con las formas morales establecidas y además procelitiza con ellas, entonces usamos el término "secta" dejando caer sobre él nuestro rechazo y a veces nuestra indignación si los actos provocados por éstos sobrepasan lo meramente ideológico para situarse en un plano delictivo -cosa que a veces sucede-.

Sin embargo, si lo que hace es llevar a cabo una serie de ideas coherentes, su trabajo repercute en beneficios para la sociedad y hace práctica de una intachable conducta, entonces decimos que son un grupo de personas que se desligaron de tal o cual asociación porque dada la política interna que la rige nunca hubieran podido trabajar desde élla. Sin más. ¿Dónde y cuándo usamos aquí la palabra "secta"?.

Y en el mundo de la política, cuando un grupo de militantes disiente de la forma en que actúa su partido y forman su propio grupo independiente de éste -doctrina ideológica que se diferencia e independiza de otra-, los llamamos grupos renovadores en unos casos, o grupos disidentes en otros. Pero la palabra "secta" no aparece nunca asociada a estos grupos.

Veámos lo que dice el diccionario de la Real Academia Española:
secta.
(Del lat. secta).


1.
f. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica.

2. f. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.

3. f. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa.
Unicamente encontramos una palabra -falsa-, con connotaciones negativas, pero tenemos dos definiciones de tres que a mi me parecen de lo más normal. ¿Por qué entonces no es tan normal su uso?

Parece que hasta quien se encargó de transcribirla del Latín al Castellano, pasó sobre ella de puntillas.

Cosa de las ideas asociadas, supongo.

11 comentarios:

S. dijo...

Yo también pertenezco a una R.Laó.
Y porqué no?todo lo malo tiene su lado bueno y viceversa.
La verdad es, que existen algunas palabras que se convierten en una maldición sobre el que las pronuncia.Por ejemplo aborto.
No hay que olvidar,que muchas personas tienen miedo a lo que desconocen.
Un beso;)

R. Laó dijo...

S., yo no pertenezco a ninguna, creo, pero al margen de pertenecer o no, lo que me llama la atención es que se llame de distinta manera a dos cosas iguales por no usar una palaba que por asociarla a temas oscuros tiene tan mala reputación. Pero el lenguaje es claro. Las cosas se llaman como se llaman. Un beso y gracias por pasar.

Yandros dijo...

Las palabras son mucho más que letras unidas entre sí. Tienen su historial propio, sus connotaciones...es como si nosotros nos definieran como un sistema nervioso inteligente. Somos más que eso. Igual pasa con las palabras.
Secta nos da la sensación de algo cerrado, con normas estrictas...si se le llama religión ya no da tanto miedo (aunque a mi me da casi más jajaja).
Hoy en día todo lo relacionado con lo nuclear o atómico es mirado con recelo. Porque van asociados a oscuros pasajes de la historia. Pero lo cierto es que también la electricidad puede ser peligrosa.
Las sectas están asociadas a escisiones extremistas de un grupo mayor. Por eso se miran con recelo.
Un saludo R.Laó

Inga Luv dijo...

Efectivamente, su definición en la RAE no es nada malo, ni lúgubre, ni despreciable, pero de entrada, huele mal.
Creo que no pertenezco a ninguna, a no ser que a esto del mundo blogger se le pueda tachar de sectario.

Ideal la imagen que ilustra el texto.

Saludos!

Miguel Ángel dijo...

Tal vez lo que tipifica a la secta es la ausencia de libertad para sus miembros.(Y se tipifica penalmente)
El sentido de pertenencia a algo o alguién identifica al que no está solo y busca compañía para ampliar el espacio de su propia libertad. Y en ella, se hace más fuerte, se desarrolla.
Entonces la libertad descansa en el respeto al otro.
Si no hay libertad, así entendida, no hay dignidad y la dignidad es atributo de los hombres libres e incluso, en ocasiones, anterior a la libertad.
Perdona, Rafael, la trascendencia.
Yo se que no eres "sectario".

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

A veces las palabras toma un rumbo determinado, so sé si por ellas mismas o inducidas por los hablantes. El sentido que se le da ahora a la palabra "secta", casi exclusivamente, es relativaente de uso reciente, pero ha tomado tal empaque que disuelve cualquie otra acepción del diccionario.

R. Laó dijo...

Yandros, Inga, Miguel Angel, Muy señores mios, S., el caso es que se ha conseguido que una palabra se haga impronunciable a no ser que sea para vejar a algo o a alguien cuando su significado no va por ahí. En fin un tema más sobre el que tuvimos la oportunidad de opinar, nos entretuvo y nos hizo pensar un rato. Gracias por participar.

Jack Daniel's dijo...

Hombre, puestos a elegir secta, yo me quedo con la de los golfos. Es la más consecuente, sin duda.

R. Laó dijo...

Jack, esa la fundaste tu en el barrio o se te ha olvidao que eres el presidente? jajaj..Un beso

El futuro bloguero dijo...

Afortunadamente, no pertenezco a ninguna, aunque me hicieron socio de una sin contar con mi voluntad... era yo tan bebé...

R. Laó dijo...

El futuro bloguero, eso nos pasó a muchos, menos mal que tenemos toda una vida para remediarlo. Gracias por pasar.