martes, 27 de enero de 2009

En el suelo ocurren cosas -V-

Cuando llueve se moja como los demás.

domingo, 25 de enero de 2009

En el suelo ocurren cosas -IV-

Como piel de serpiente.

lunes, 19 de enero de 2009

Escritores seriales. Antología

Portada. Kala Editorial.

Bip bip! Mensaje en el móvil. Lo abro y leo: "Si vas a bajar al barrio dame un toque, tengo algo para ti". Es sábado, me acaba de despertar mi amigo Gregorio (menos mal, no me gusta levantarme demasiado tarde) que sabe que los sábados suelo descolgarme por mi antiguo barrio a tomar café con él y de paso hacer algunas compras. "Sí, me ducho y voy para allá. Te doy un toque cuando llegue". Me voy a la ducha y decido dejar la incertidumbre a un lado hasta que nos veamos y me diga de qué se trata, porque si no me lo ha dicho antes es que es una sorpresa y las sorpresas son eso, sorpresas. Así que yo a lo mio, que lo que sea será.


"Café en la avenida?". "Ok, bajo". Continúa el diálogo de mensajes. Me pido un descafeinado y salgo a la puerta a sentir el ambiente matutino que se respira y lo veo cruzando, sonriente, con paso largo para evitar a los coches y un libro en la mano que trae dedicatoria, porque el libro es para mí. El libro es la sorpresa.

-Aquí lo tienes, mamón- (Treinta y cinco años dan para mucho, por lo de mamón, vamos). -Lo acabo de recibir ayer mismo-.

El libro es el que reproduzco arriba y recoge 23 relatos de otros tantos escritores de lengua Hispana. Veintitrés relatos frescos, agudos, interesantes e incluso venenosos, como se resume en la contraportada, y entre ellos "La yaya", un relato salido de la pluma de mi querido amigo que, a pesar de los años que hace que lo somos, no deja de sorprenderme.

Pero qué digo, a mi de éste cabrón no me sorprende nada.

Café-Bar Marigalante

Café-Bar Marigalante.

Marigalante. Así llamaban los marineros a la "nao capitana" durante la primera expedición de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo. Su verdadero nombre, por el que mejor se la conoce, es La Santa María, aunque parece que originariamente fue llamada La Gallega porque probablemente se construyó en Galicia. A este respecto existen otras opiniones más o menos fundadas que afirman que fue construida en Cantabria o El Puerto de Santa María.

Era la mayor de las tres naves -la Pinta y la Niña eran carabelas-, la de mayor carga y por tanto la más lenta y puso fin a sus días de navegación el 25 de Diciembre de 1492 al quedar encallada en lo que hoy conocemos como Haití. Sus maderos sirvieron para levantar una torre y una fortaleza que fue la primera construcción occidental en América y recibió el nombre de "Villa Navidad" por la fecha en que sucedieron tales hechos.

Marigalante es también el nombre de un Café-Bar en Sevilla -calle Baños, 60-, que descubrí cierto día cuando la tripa empezaba a avisarme de la hora del desayuno. Un azulejo que reproduce a la nave -al frente según se entra- y un original logotipo inspirado en una sirena soplando una caracola lo vinculan a su nombre.

Reconozco que soy un poco "raro" y encontrar un sitio de mi gusto en el que sentirme cómodo aunque sólo sea para desayunar es algo que a veces me resulta difícil, pero el Marigalante es uno de esos cafés con personalidad propia que ya sea por su concurrida clientela -muy cerca se encuentra el Conservatorio Superior de Música-, por sus exposiciones de pintura o fotografía, o por su singularidad a la hora de llamar media tostada a una tostada entera, no deja indiferente a nadie.

Nunca he ido después de caer la tarde pero sé que los viernes por la noche se ofrecen conciertos -Jazz, Blues...-, e incluso últimamente contaron con la representación de un grupo de Poesía escénica.

Merece la pena visitarlo.


jueves, 15 de enero de 2009

En el suelo ocurren cosas -III-

En una acera cualquiera.

Se pueden ver por toda la ciudad, por donde quiera que vayas las encuentras de repente. Misteriosas. Uno en principio no le dá más importancia, pero según se miren pueden parecer parte muda de una conspiración, las pistas de una ginkana, el escenario de un crimen o una cita inminente con el martillo neumático a la mañana siguiente.

martes, 13 de enero de 2009

Los otros trenes de Santa Justa

Aficionados al tren en la estación de Santa Justa.

Seguramente es conocido por casi todos, pero yo no tenía idea de que en los aledaños de la estación de trenes de Santa Justa, en Sevilla, se había creado un punto de encuentro para aficionados a los trenes en miniatura y coleccionistas del género.

El hecho en sí de descubrir la existencia de este "mercadillo" puede que no sea relevante, ya que , como digo, no será nada nuevo para muchos, pero a mí me resulta agradable dar una vuelta de vez en cuando por sitios como éste, sobre todo cuando el sol aparece esplendoroso en una mañana de Domingo que mucha gente se aventuró a vestir de blanco nieve con sus predicciones.

sábado, 10 de enero de 2009

Pelococo

Mi compadre José luis dispone en su trabajo de algunos tiempos muertos en los que aprovecha para desconectar de la rutina de la tarea diaria y adentrarse en sus pensamientos para, de vez en cuando, dejar constancia de las cosas que le suceden. Hace poco tiempo me envió por e-mail esta historia que publico aquí, con su permiso, por supuesto. No pongo ni quito nada, tal como él la escribió es como queda publicada. Vamos allá.

Así le llamábamos en el barrio, “PELOCOCO”, un pelirrojo que fue “paraca” allá por los 70 y fumador empedernido de todo lo que se pusiera a su alcance, fuera tabaco, cannabis, etc.

La aspiradora –en ocasiones también le llamábamos por ese apodo- no dejaba “porro” con cabeza cuando estábamos reunidos en el cuarto de su hermano Francisco, que era mi colega y sigue siéndolo en la actualidad.

Hace ya más o menos 3 ó 4 meses desde que falleció Eugenio “pelococo" y aún está su perrita preguntándose cuándo va a llegar, detrás de la puerta, ignorándo que Eugenio murió y fue incinerado. Pero lo que tampoco sabe es que su dueño, Eugenio, o lo que queda de él, que son sus cenizas, anda dando golpes en el maletero del coche de mi novia, que en su momento se hizo cargo del bote que te dan cuando ha terminado la incineración, ya que ni su hermano Francisco ni nadie de su familia se han preocupado de qué hacer con él. ¿Tiene algo que ver que todos son testigos de Jehová? Mi amigo Francisco en ocasiones dice serlo o que lo fué en su momento, pero yo creo que se ampara un poco en eso según las necesidades que le van surgiendo y según le convenga, ya que si se considera testigo de Jehová desde luego practicante no es. Lo digo con conocimiento de causa porque le veo a menudo y no respeta la que en ocasiones dice que es su religión.



Me pregunto que pensará cuando ve los restos de su propio hermano en el maletero del coche de mi novia. Yo intento ver alguna reacción en él pero no lo consigo y siento ganas de decirle algo al respecto como, ¿qué vas a hacer con él?, ¿piensas dejarlo ahí?, ¿por qué no te lo subes a tu casa con toda tu familia incluyendo a su perrita?, ¿no os permite vuestra religión haceros cargo de los seres queridos cuando fallecen?

Sinceramente, a veces me siento indignado con su comportamiento, llegando a parecer que no le importa que su hermano esté dando vueltas y vueltas en un maletero como si fuera uno más de esos objetos por los que pasan y pasan los días hasta que de pronto te entran unas ganas terribles de limpiar tu coche y decides arrasar con todo lo que hay y tirarlo en la basura de cualquier estación de servicio mientras esperas en la cola del túnel de lavado.

Con respecto a mi novia tengo que decir que no entiendo muy bien que quisiera hacerse cargo del fallecido y que todavía, a la fecha que estamos, siga estando en su coche como si de un recuerdo o amuleto se tratara. Ella argumentó en su momento, cuando le pregunté -éramos sólo amigos por entonces–, que se iba de fin de semana a la playa y que tenia pensado esparcir las cenizas de Eugenio en el mar, pero de eso hace ya 3 ó 4 meses como indico al principio de este escrito, y cuando regresó lo hizo acompañada de nuestro amigo Eugenio en el maletero.

He llegado a una conclusión un poco descabellada. Dado que en los tiempos que corren cualquier cosa es posible y más cuando enciendes la televisión y empieza a vomitar sucesos extrañísimos que ni siquiera a Stepheen Hawkins se le ocurrirían ni estando fumado con la mejor marihuana del más meticuloso cultivo que se pueda imaginar, se me ocurre que podríamos dar una solución a nuestro entrañable amigo Eugenio que creo que si le pudiéramos preguntar, él mismo estaría encantado con la idea.

Hace pocos días que llevo dándole vueltas a este asunto porque visionando una película que me pasó mi hermano, con mi querida novia en casa, lo vi claro. He de decir que la película no es apta para personas con problemas coronarios, es una película algo “gore” pero que te partes de la risa o por lo menos nosotros nos partimos cuando la vimos. Incluso ya la ha visto Francisco, el hermano del tristemente fallecido Eugenio “pelococo”, y a buen seguro que le encantará la idea.

Resulta que le película trata de un muchacho que es un experto cultivador de marihuana. Un sibarita del cultivo indoor pero a lo bestia, o sea, habitaciones dedicadas en exclusiva a este arte, así que imaginemos como es el “kely" de este individuo con rastas que más bien es otro más de una larga lista de mitómanos empeñados en demostrar quién se parece más al eterno, único, e inigualable Bob Marley. Este muchacho como es normal pues tiene un amigo que esta cortado por la misma tijera. Pero éste chico muere y su amigo, en recuerdo de la gran amistad que les unía, le dedica un cultivo muy especial. Primero dándole su nombre al cultivo en cuestión y segundo, abonando la planta con sus cenizas, resultando una planta maravillosa de fumar y con unas alucinaciones que hasta su propio amigo muerto se aparece cada vez que la fuma.

En fin, después de resumir lo que acontece en el film en cuestión me atrevería a decir que probablemente acabemos fumándonos a Eugenio. Siempre será mejor que tenerlo en el maletero del coche de Sonia rodando y dando golpes hasta que un día se abra el puñetero botecito y nos parezcamos a los de la película “Airbag”, que en ese caso era cocaína y acabaron todos los del coche con un subidón que ni en el mejor de los “after's“.


Va por ti PELOCOCO.

En el suelo ocurren cosas -II-

En un carril bici.

No hace mucho tiempo que el entorno urbano de Sevilla se vió modificado significativamente con la implantación de los carriles para bicis. Los ciclistas están más contentos, los peatones creo yo que no nos acostumbramos todavía a mirar por dónde andamos, y yo, que no tengo bicicleta, aprovecho para tomar fotos como la de arriba, sin hacer ningún intento por razonar por qué lo hago.

jueves, 8 de enero de 2009

Otra cosa no esperéis

En una calle del centro de Sevilla -2-.

En éste blog no váis a encontrar fotografías de paisajes idílicos ni de tiernas mascotas. Mi objetivo -por decir algo, ya que mis fotos las hago con el móvil- apunta siempre a sitios poco estéticos, en teoría, en los que me no sé por qué extraña razón me recreo. Espero que os gusten -y si no, pues eso-.

domingo, 4 de enero de 2009

El bueno de Cuttlas

20minutos.es

Si os gusta disfrutar con las aventuras de Cuttlas y sus amigos (y enemigos) podéis ver sus viñetas diarias, publicadas en la edición digital del periódico gratuito 20minutos.es. La página dispone de un calendario para que se pueda ir a una fecha en concreto y visualizar muchísimas historietas archivadas de este minimalista personaje creado por Calpurnio.

sábado, 3 de enero de 2009

En el suelo ocurren cosas -I-

En una parada del bus.

El título de éste post lo voy a usar como etiqueta para entradas de fotografías como la de arriba, dedicadas todas ellas a mirar cosas a las que normalmente no prestamos atención, pero que fijándonos en sus formas, colores o composición, nos dejan curiosas y hasta bonitas imágenes con una cierta vocación artística.

Jack Daniel's Blog

Logotipo de Jack Daniel's Blog.

Mi amigo
Gregorio, Jack para los blogueros, creó en su día un blog en el que va volcando su vocación periodística. Lo mantiene, actualiza, responde a comentarios, ... y en definitiva, se ha convertido para mí en un ejemplo de esfuerzo y constancia, propio de las personas que necesitan llevar a otras el olorcillo del aire que ellos mismos respiran, es decir, compartir su trabajo.

Cierto día me pidió que realizara un logotipo para
su blog, porque, aunque tiene conocimientos de sobra para hacerlo el mismo, pues ya se sabe, en casa del herrero se come con cuchara de madera.

El caso es que me puse a ello y lo que arriba se ve es lo que salió. A nuestro amigo parece que le gustó, porque cuando estaba terminando de cerrar el correo en el que se lo hice llegar, ya lo tenía colocado en su sitio del blog.


Más que para mostrar el logo, escribo este post para seguir dándole ánimo, para que mantenga la ilusión y el buen hacer que hasta ahora está llevando y que se ve reflejado en las visitas que día a día va atesorando, en el reconocimiento recibido por parte de la comunidad bloguera y del mío mismo, un amigo que siente admiración de su esfuerzo. Felicidades Jack.

viernes, 2 de enero de 2009

El primer post

En una calle del centro de Sevilla.

La fotografía que he escogido para empezar a postear ni viene a cuento ni nada de nada, pero a mí me gusta, y además está hecha con mi móvil que no creáis que es de estos con no sé cuantos muchipíxeles, pero me vale para ir fotografiando todo lo que veo. Con algo tenía que empezar. En sucesivos post iré poniendo fotos de lo que me encuentro por ahí. Espero que os guste.